Cómo limpiar el suelo correctamente y sin dejar marcas

Limpiar el suelo parece algo sencillo, pero hay un motivo por el que después de fregar siempre quedan esas marcas blánqueas o halos de suciedad. En este artículo te explicamos cómo limpiar el suelo de forma correcta según el tipo de superficie, para que quede realmente limpio.

El error más habitual al fregar el suelo

El mayor error es usar demasiada agua. Un suelo empapado tarda mucho en secarse y el agua se lleva la suciedad disuelta hacia los bordes, donde se deposita y deja marcas. La clave está en usar la fregona escurrida, casi seca.

Cómo limpiar según el tipo de suelo

Baldosa y cerámica

Admite más agua que otros suelos. Usa agua templada con un chorro de friegasuelos o vinagre blanco. Friega en movimientos lineales y seca las juntas si ves que quedan restos.

Parqué y madera

Es el más delicado. Usa siempre la fregona casi seca, nunca empapada. El agua en exceso hincha la madera y la deteriora con el tiempo. Usa productos específicos para madera.

Suelo laminado

Similar al parqué en cuanto a humedad. Evita el vapor directo y los productos agresivos. Un paño húmedo con agua y un poco de friegasuelos neutro es suficiente.

Mármol y piedra natural

Nunca uses vinagre ni productos ácidos: atacan la piedra. Usa siempre productos de pH neutro y seca bien tras fregar para evitar manchas de cal.

El truco del suelo sin marcas

El paso que más marca la diferencia es pasar una escoba o mopa seca después de fregar para absorber el exceso de humedad. Una escoba de silicona es perfecta para esto: arrastra el agua sin dejar restos ni pelusas.

Con qué frecuencia hay que fregar el suelo

En una casa con tráfico normal, fregar una o dos veces por semana es suficiente. Lo que sí conviene hacer a diario es pasar una mopa seca o una escoba para recoger el polvo y los pelos antes de que se acumulen.

En VELORA diseñamos herramientas pensadas para que limpiar sea más rápido y fácil, sin complicaciones.

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